Presentación


El Chamanismo es la más antigua interpretación del mundo realizada por el ser humano. Surgió en África hace 170 milenios y emigró posteriormente a América. En México se revistió con el lenguaje simbólico de la Toltequidad (el producto cultural de los mesoamericanos) y se desarrolló hasta conformar una ideología coherente, práctica e intelectual, que recibió el nombre Nawallotl, nagualismo.

El propósito del Nagualismo es activar el potencial de conciencia del ser humano. Para conseguirlo, recurre a técnicas que amplifican la percepción, las cuales deben combinarse con un curso de vida conocido como Shochiyaoyotl, el camino del guerrero. El resultado es la emergencia de una entidad que recibe el nombre de Nawalli o Nagual, duplicado, exponenciado.

La técnica principal de los naguales es el ensueño, esto es, el manejo consciente y controlado de los sueños. El objeto de tales manipulaciones, es arrojar luz sobre ese enorme y desconocido campo al que llamamos "subconsciente". El ensueño produce en el practicante una redefinición radical de los habituales conceptos de "sueño" y "despertar".

El nagual es el ser que cobra consciencia de estar soñando. En los primeros momentos de la práctica, reflejamos en él nuestras características físicas y psicológicas, de modo que se dice que es nuestro "doble". Con el tiempo, ese ser aprende a actuar en forma libre del apego al cuerpo físico y comienza a asumir nuestra identidad.

Puesto que la proyección del nagual ocurre como consecuencia de la aplicación de los postulados toltecas en la vida diaria, se puede definir que la Toltequidad es la teoría y el Nagualismo es la práctica. La Toltequidad nos permite explicar las increíbles experiencias que obtenemos a través de las técnicas naguales. Es por ello que los practicantes naguales también son llamados "toltecas".

El nagualismo se sustenta en la autoridad del Nawalmekayotl, linaje de naguales - la continuidad de maestros y aprendices que garantiza la transmisión de las técnicas. Dicho linaje se renovó hace unos 5 mil años, con la llegada de los olmecas a Anawak, y se mantuvo funcionando en forma pública hasta la invasión española en1521. A partir de ahí, los naguales se escondieron en las montañas, selvas y desiertos, para desarrollar sus actividades en forma clandestina.

A fines del siglo XIX, algunos líderes de linajes hicieron contacto con investigadores como Brasseur de Bourbourg y Daniel Brinton, y les dieron a conocer la existencia de su tradición, entregándoles documentos de gran valor cultural. Estos investigadores dieron fe de que, por entonces, el Nagualismo era una Orden bien organizada, que se extendía por varios países y funcionaba a la sombra de la Iglesia Católica.

En 1968, el antropólogo peruano Carlos Castaneda publicó su brillante interpretación de la enseñanza de los naguales, dando a conocer internacionalmente la Toltequidad como un camino de liberación. Este trabajo abrió un nuevo ciclo en el Nagualismo, caracterizado por el abandono de los detalles folklóricos y la búsqueda de abstracción.

Inspirados por la obra de Castaneda, algunos practicantes del arte del ensueño comenzaron a darse cita en un estado de conciencia al que llaman "la segunda atención", redescubriendo las técnicas arcaicas, así como aspectos inéditos de la enseñanza. Como consecuencia de estas actividades, en el 2005 fue reestablecido el contacto con el Linaje tradicional y surgió la Nawalli Nawatilli, orden del nagual.

Esta página reconoce a todos aquellos chamanes que, gracias a sus valerosas incursiones en "el oscuro mar de la conciencia", permitieron construir la doctrina nagualista. Nuestro propósito es presentar y debatir, tanto los aspectos históricos de esta enseñanza, como sus postulados teóricos y prácticos.